domingo, 3 de junio de 2012

EL PARECIDO CON EL TIEMPOR REAL, ES MERA COINCIDENCIA

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Gimme The Power                                                                                                                                      Dirige Olallo Rubio  

Por Eduardo Sandoval 
                                                                                                                                                                                              
No pudo llegar en mejor momento este tercer trabajo de Olallo Rubio, a pesar de que mucha gente piensa que se aprovechó del momento, pero no es así. El realizador ha dejado en claro que la idea surgió desde 2003, que se haya concretado hasta estas fechas es mera coincidencia.

Gimme The Power es un documental que nos acerca al surgimiento y consolidación de una banda, que para muchos era un simple producto de chavos fresas haciéndola de a pedo ¿pero por qué? Según la hipótesis del director de ¿Y tú cuánto cuestas? Molotov es el producto del TLC, el Tratado del Libre Comercio, (acuerdo entre México, Canadá y Estados Unidos que entró en vigor 1994).

La supuesta idea ahí está, lo demás nos corresponde a nosotros. Es un trabajo apartidista – para que nadie se vaya a colgar después de la idea como ha pasado últimamente – que precisamente revela la fuerza de la voz y las ideas, proyectadas musicalmente hacía personajes que han participado seriamente con la posición actual de este país.

El montaje del documental es brillante, pues no sólo se trata de unir una imagen tras otra, lo que se le conoce como material stock y del que nunca había salido a la luz (como el caso del Festival de Avándaro, discursos y momentos brillantes de nuestros presidentes) le dan ritmo y fuerza al discurso, y con Molotov, los mensajes terminan llegando a un tercer grado.

El origen, el conflicto y la conclusión, están bien acompañados de sus puntos dramáticos que si bien en momentos te emputas, en otros terminas cagado de la risa. De verdad es un buen ejercicio, el mejor hasta ahorita del ex locutor de Radioactivo pues; nos ayuda a conocer, no sólo la vida de Molotov, sino una gran parte de nuestra historia; nos invita junto con la banda, a tener la palabra y hacer uso de ella como sea.

Por último, pienso que sirve para recapacitar sobre nuestra democracia, como un argumento más o como un pretexto más, como sea, vale mucho la pena darle a una revisada a este documental


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